En los últimos años hubo una popularización del término Blockchain, cuyo origen se basa en garantizar la seguridad, transparencia y privacidad entre los usuarios. Aunque actualmente se tiende a relacionarlo a las criptomonedas, tiene otras aplicaciones más allá de eso.

El Blockchain es una gran base de datos donde se almacenan los registros digitales (bloques), distribuida en una red descentralizada: los Nodos. Los mismos son mantenidos por los denominados Mineros, que son los encargados de velar por esa red. En ese proceso intervienen algoritmos criptográficos inquebrantables. De allí que esta tecnología genera relaciones de confianza sin que se deba regular por intermediarios. Esto es, además, lo que aporta anonimato, seguridad y trazabilidad en las operaciones.

Entre sus características se encuentran: ser un sistema descentralizado y distribuido, mejor seguridad-inmutable, autenticidad-encriptado, confiable-trazabilidad. Se cuenta con tres tipos de Blockchain: Consorcio, un sistema descentralizado donde varias organizaciones tienen acceso y autoridad sobre la red; Público, donde todos tienen acceso a la red y pueden participar en consenso, también descentralizado; y Privado, solo las organizaciones individuales tienen acceso y autoridad sobre la red, siendo un sistema parcialmente descentralizado.

Los componentes principales de una cadena de bloques son:

  • Aplicación de nodo: cada Nodo debe instalar y ejecutar una aplicación informática definitiva para el ecosistema en el que desea participar.
  • Libro mayor compartido: es una estructura de datos que se administra dentro de la aplicación de nodo. El contenido del ecosistema se puede ver una vez que la aplicación de nodo está en estado de ejecución.
  • Algoritmo de consenso: se implementa como parte de la aplicación del nodo, proporcionando las “reglas del juego” sobre cómo llegará el ecosistema a una vista única del libro mayor.
  • Máquina virtual: abstracción de una máquina operada con instrucciones e implementada como parte de la aplicación de nodo que ejecuta cada participante en el ecosistema.

 

Criptodivisas: ¿Qué son y cómo funcionan?

Las criptodivisas eliminan a los intermediarios. El control del proceso es de los usuarios, que se convierten en parte de un enorme banco con miles, millones de nodos, cada uno de los cuales se vuelve partícipe y gestor de los libros de cuenta del banco. Se trata de dinero digital descentralizado y no solo dinero digital.

Para transferir un bitcoin a otro usuario, primero se avisa, sin revelar la identidad de ambas partes, de la intención de enviar el mismo desde una cartera digital a otra. Luego los usuarios de esa red comprueban que la cartera de origen tenga suficiente dinero para enviárselo a la cartera de destino. De ser así, todos anotan esa transacción, que pasa a completarse y a formar parte del bloque de transacciones, pero que todavía no están registrados en esa base de datos de forma definitiva.

A medida que pasa el tiempo, más transacciones van completándose y pasando a ese bloque, que tiene una capacidad limitada dependiente de la estructura de la cadena de bloques y del tamaño de cada transacción. Cuando un bloque ya no admite más transacciones, llega el momento de "validarlo" o "sellarlo", que es lo que los usuarios hacen cuando se realiza minería de bitcoin. Ese minado de bloques consiste en la realización de una serie de complejos cálculos que requieren tiempo y electricidad, pero cuando éste termina esos bloques quedan registrados de forma permanente en dicha cadena, y no pueden ser modificados sin que se alteren todos los bloques que están enlazados con él.

En esa red P2P los mineros reciben avisos de nuevas transacciones y las reúnen en un nuevo bloque, también compitiendo con otros mineros, ya que el primero que logra crear un bloque válido y lo sella recibe bitcoins por ese servicio. La irreversibilidad de las transacciones se logra gracias al uso de una cadena de bloques común que se sincroniza entre los nodos, evitando fraudes en el sistema, como modificar el libro de cuentas para desviar los bitcoins de un lado a otro sin que se note.

Más allá de las criptomonedas, el sistema del Blockchain es válido para otro tipo de transacciones. Las ventajas que presenta son el ahorro de tiempo, la rentabilidad y el aumento de la seguridad. Esto va abriendo paso a una constante evolución: en el futuro, las Blockchains que administran y verifican los datos en línea podrían permitir el lanzamiento de empresas que dirijan por completo sus negocios a través de algoritmos y automatización.

Algunos ejemplos de las industrias y negocios que están incursionando en la aplicación de Blockchain son los servicios públicos y gubernamentales (licencias, transacciones, eventos, recursos y sobre todo Salud Pública), los servicios financieros, la identidad digital, los pagos en el mundo real y la música y autorías.