La transformación digital viene de la mano con la evolución de la sociedad. Por eso, hoy es más importante que nunca que las empresas se abran a la integración de la diversidad en sus equipos, no solo para adaptarse, sino por los grandes beneficios que esto conlleva.

Los cambios en la sociedad vienen acompañados de la transformación digital, instalando en el mundo empresarial y de IT una mirada más consciente y abierta a la diversidad de todo tipo. Se vuelve cada vez más necesario para las empresas asumir su responsabilidad social y contribuir a dejar atrás la exclusión, sin distinciones y reconociendo la riqueza que aportan las diferencias. CDA apunta a la integración y brinda igualdad de oportunidades a todo aquel que busque ser parte de este gran equipo.

La palabra “diversidad” ya es parte de nuestro vocabulario y por eso puede que a veces pasemos por alto su verdadero significado. La diversidad implica un conjunto de características, cualidades, valores, habilidades, entre otras, que cada persona posee y que la identifican y hacen única. Cuando esa suma de particularidades entra en relación con la empresa y sus miembros, se genera una convergencia que repercute positivamente en el accionar y en los resultados de la compañía.

La productividad y el crecimiento de una empresa están estrechamente ligados a la integración de la pluralidad. Los equipos de trabajo diversos son más funcionales, más innovadores y más creativos. Son capaces de generar un mayor rendimiento financiero y mejorar la satisfacción de los clientes, ya que si hay algo que permite la diversidad es abarcar con más totalidad los diferentes gustos y necesidades que el público potencial pueda tener, brindando como resultado un producto o servicio más completo y amplio. También, se complementan gracias a sus diferencias, produciendo en conjunto ideas enriquecedoras.

La inclusión es, en los tiempos que corren, un eslabón fundamental para el éxito a largo plazo de la empresa, haciendo de ésta una organización más comprometida con la sociedad, más conectada al mercado global y con mayor capacidad de atraer y retener talentos.  La fuerza de trabajo debe reflejar lo diverso del mundo en el que la compañía está inserta. Los equipos de género y etnias diversos son un 35% más productivos y, en el sector tecnológico, toman mejores decisiones el 87% del tiempo. En ellos se fomenta el potencial de cada empleado, la innovación y el liderazgo.

Para lograr este ambiente heterogéneo, es necesario establecer estrategias de gestión y reclutamiento que reciban y abracen las diferencias. El área de Recursos Humanos es la primera instancia para generar este cambio, a partir de considerar las distintas perspectivas y valorar, en el momento de la búsqueda y selección, únicamente las capacidades de la persona y lo que puede aportar a ese puesto. De esta manera se construye una empresa que da oportunidades a todos sin tener en cuenta el género, las características físicas, el origen, entre otras cosas.

Es importante comprender que cuando se trata de talento lo que en realidad importa son las habilidades, ideas y virtudes que el otro posee y que son las que terminarán contribuyendo a la competitividad de una empresa. Aquí no hay lugar para etiquetas ni prejuicios. 

El futuro del mercado de IT es inevitablemente diverso, haciendo que las empresas sean más creativas y se adapten mejor a las necesidades de sus clientes. Actualmente son muchas las que se enfocan en promover esta cultura de la diversidad entre sus empleados.

A través de la inclusión corporativa se obtienen diferentes talentos, necesarios para el desarrollo óptimo de la compañía, y ésta adquiere un valor social al colaborar en la lucha contra la exclusión. Crear un lugar de trabajo más diverso es sin duda la clave para el crecimiento y fortalecimiento de la marca.