Learnability: cada minuto para aprender

La constante evolución del mercado laboral exige a los profesionales de hoy actualizar sus habilidades y conocimientos al ritmo acelerado que se mueve el mundo.

Adaptarse a la transformación digital que abraza a las empresas implica el desarrollo de dos tipos de habilidades. Por un lado, aquellas que responden a las necesidades tecnológicas y, por el otro, las que a diferencia de las demás funciones no pueden ser reemplazadas por el accionar de máquinas: hablamos de las soft skills, como lo son la creatividad y el liderazgo.

Es en este contexto cambiante y dinámico que la learnability cobra gran importancia. Llamada “la habilidad del futuro” y siendo cada vez más demandada, learnability es la capacidad de aprendizaje y formación continua por cuenta propia, lo que le permitirá su éxito profesional. Esto requiere una suma de aptitud (de aprender continuamente) y actitud (proactiva, con curiosidad y sed de conocimiento).

La persona que posee learnability no sólo investiga o desarrolla talentos por sí misma, sino que también aprovecha los recursos que la organización le brinda. Dicha habilidad hace que pueda responder de manera rápida y eficaz a los cambios, manteniéndose a la cabeza con el avance de la sociedad.

Esta necesidad de aprendizaje permanente trae un cambio de paradigma respecto de la forma de aprender:  deberán buscar capacitaciones rápidas y constantes en lugar de especializaciones de uno o dos años.

Hay tantas maneras de desarrollar estos conocimientos y habilidades como canales, formas y temas.  Cada uno debe hacer un balance entre lo que sabe y lo que le falta y rápidamente iniciar el aprendizaje de eso nuevo que le permita tener una mirada más amplia, tener más herramientas para mejores conclusiones, para ir más allá de lo conocido.

A su vez, también las empresas deben amoldarse a estas circunstancias globales y laborales, cuyas demandas responde perfectamente la learnability. Es por ello que esta última debe tenerse en cuenta a la hora del reclutamiento de los empleados. ¿Cómo? Priorizando entre las competencias de los candidatos la flexibilidad, versatilidad, curiosidad y voluntad para aprender, así como las soft skills. Esta estrategia permite captar profesionales capaces de adaptarse a los cambios, con un crecimiento continuo y un mayor rendimiento laboral.


La learnability hace posible no sólo el crecimiento del profesional sino también de la compañía, que debe estar alerta a los cambios y novedades para incorporarlos y así mantenerse competitiva. La clave es no quedarse atrás, para lo cual se vuelve tan necesaria la voluntad de aprendizaje autónomo por parte del colaborador como también los nuevos métodos de formación, continuos y a corto plazo.

Forjar un entorno que facilite el desarrollo de learnability es el primer paso. Es aquí donde aparece la responsabilidad que tiene la organización de estimular el desarrollo de esta habilidad en sus empleados, a través de un ambiente que fomente la motivación y las ansias de aprendizaje, y que ofrezca las herramientas necesarias para crecer y capacitarse, evitando el estancamiento y el quedarse en la zona de confort.  Si bien es importante la predisposición del profesional, es la empresa la que debe contribuir con la otra parte.

El mundo de IT requiere, casi más que ningún otro, de esta habilidad, ya que es allí donde las nuevas tecnologías tienen mayor incidencia, obligando a los programadores y desarrolladores a introducir herramientas, lenguajes y frameworks constantemente.

La learnability se vuelve, entonces, un elemento crucial para el desarrollo y la competitividad de una organización, formando profesionales más motivados, resolutivos, cualificados y con mayor capacidad de aprendizaje, lo cual repercute positivamente en la productividad de la compañía.

Es un presente de aprender a aprender.  ¡Bienvenidos los aprendedores!