Desde su aparición hace pocos años, la denominada “Internet de las Cosas” (IOT, por sus siglas en inglés) generó una verdadera revolución al convertirse en una herramienta y solución tecnológica para las empresas.

El concepto de IOT implica la red de objetos físicos que incorporan sensores, software y otras tecnologías con el fin de conectar e intercambiar datos con otros dispositivos y sistemas a través de Internet. Estos dispositivos van desde objetos domésticos comunes hasta herramientas industriales sofisticadas.

Por un lado, la IOT se destaca en la smart home  con aplicaciones que controlan por ejemplo, la temperatura en el hogar o las bombillas que regulan su intensidad luminica, otros usos comunes son en   cerraduras inteligentes, detectores de humo o comederos para animales, que dispensan la ración si se le establece la orden desde el smartphone. Aunque muchos de los aparatos de la IOT se conectan y controlan a través de las redes wifi y Bluetooth, se pueden aplicar con SMS o llamadas. También se aplican en adaptadores de corriente a las cuales se les inserta una tarjeta SIM y que permiten controlar a distancia el encendido o apagado de la caldera o el aire acondicionado. En esta tecnología interactúan dispositivos conectados con flujos de información destinados al análisis, control y alertas para la toma de decisiones.

En la IOT también interviene la nube, que permite a los dispositivos almacenar los datos que generan sin tener que utilizar espacio en servidores físicos. Los datos transmitidos por los dispositivos IOT son fundamentales para optimizar el negocio, analizar patrones y comprender las tendencias que afectan a las operaciones diarias. Existe una relación integrada entre IOT y la nube: la nube almacena los datos de IOT y se puede acceder a ellos en cualquier momento y lugar, por lo que resulta ideal para múltiples ubicaciones u operaciones diversas . Combinadas, las soluciones de IOT y la nube apoyan la captura de datos con control en tiempo real y monitoreo de inteligencia.

Asimismo, los sistemas en la nube pueden ayudar a las organizaciones a explotar los datos de IOT –incluídos datos de video– utilizando IA. La inteligencia incorporada da lugar a operaciones más sencillas, mayores eficiencias y procesos más racionalizados y hace posible que los sensores inteligentes capturen datos y luego analicen la información para enviar una notificación cuando se ha producido un evento. Este tipo de sensores pueden ser de seguimiento meteorológico, sistemas de gestión de edificios, videovigilancia, supervisión del tráfico, control de acceso y análisis.  Por otro lado, la IOT es parte de un gran ecosistema tecnológico que incluye Cloud, Big Data, Inteligencia Artificial y otras técnicas emergentes que se alimentan entre sí. Entender IOT y cómo ésta, Cloud, Big Data e IA interactúan es esencial para comprender al ecosistema de las nuevas tecnologías.

 

IOT Industrial

Para las empresas, en la industria de producción masiva, la IOT se convirtió en una herramienta beneficiosa. En la actualidad los procesos de producción cuentan con sistemas capaces de controlar cada etapa de la fabricación. La industria dispone de robots, además de sensores de movimiento y temperatura o sistemas de control, conectados a Internet, generando una mayor autonomía. Todo ello permite a las empresas reducir costos y tiempos, acelerar los procesos y aprovechar en mayor medida los recursos tecnológicos. Las soluciones de IOT para empresas les permiten mejorar los modelos comerciales actuales y entablar nuevas relaciones con los clientes y los partners. 

A medida que IOT se generaliza en el mercado, las compañías están capitalizando el tremendo valor empresarial que puede ofrecer. Las ventajas son variadas:

1) Obtener información basada en los datos de IOT para ayudar a administrar mejor el negocio y toma de decisiones

2) Aumentar la productividad y eficiencia de las operaciones empresariales

3) Crear nuevos modelos de negocio y flujos de ingresos

4) Conectar fácilmente y sin problemas el mundo de los negocios físicos con el mundo digital para generar un valor rápido

 

IOT y edge computing

La IOT también se relaciona con el denominado edge computing.

El edge computing es un modo de procesado de datos que busca acercar la nube al usuario. Es una fuente local de procesamiento y almacenamiento para los datos y las necesidades informáticas de los dispositivos de IOT, lo cual reduce la latencia en la comunicación entre los dispositivos y las redes centrales de TI a las que se conectan. Está muy relacionado con el IOT porque busca procesar la información en los propios objetos conectados en lugar de hacerlo en un servidor.  A modo de ventajas en esta asociación, proporciona mayor potencia informática en los extremos de una red de IOT, para reducir la latencia de comunicación entre los dispositivos de IOT y las redes de TI centrales a las que se conectan.

También ayuda a abordar otros problemas, como el ancho de banda de red que necesario para enviar enormes cantidades de datos a través de conexiones satelitales o móviles lentas y la posibilidad de que los sistemas sigan funcionando sin Internet si se pierde la conexión de red. Gracias a él, pueden beneficiarse de grandes cantidades de datos que generan los dispositivos de IOT conectados. Al implementar algoritmos de análisis y modelos de aprendizaje automático en el extremo de la red, los datos se procesan de forma local y pueden utilizarse para tomar decisiones rápidamente. Además, permite recopilar y agrupar los datos antes de enviarlos a un sitio centralizado para su procesamiento o almacenamiento a largo plazo.

El IOT genera una gran cantidad de datos que se deben procesar y analizar para poder utilizarlos, mientras que el edge computing acerca los servicios informáticos al usuario final o a la fuente de los datos como, por ejemplo, un dispositivo de IOT.  Esto permite recopilar y procesar los datos de IOT en el extremo de la red, que es donde se encuentra el dispositivo, en lugar de enviarlos al centro de datos o a la nube, lo cual ayuda a identificar patrones para tomar medidas con mayor rapidez, como la detección de anomalías para el mantenimiento predictivo. 

Por otra parte, la capacidad de los dispositivos de IOT para utilizar la potencia informática en el análisis rápido e inmediato de los datos se vuelve cada vez más valiosa: al acercar los servicios informáticos a esas ubicaciones, los usuarios pueden acceder a servicios más rápidos y confiables que ofrecen una mejor experiencia.

Gracias al edge computing, una empresa puede utilizar y distribuir un conjunto común de recursos en una gran cantidad de ubicaciones para ajustar la infraestructura centralizada y, de este modo, satisfacer las necesidades de un número de dispositivos y de datos cada vez mayor.

¿Cómo se relacionan el IOT y el edge computing? El IOT se beneficia de la proximidad que existe entre la potencia informática y la ubicación real de los dispositivos físicos o las fuentes de datos. Para poder efectuar un análisis rápido de los datos generados por los dispositivos y los sensores de IOT y utilizarlos para tomar medidas inmediatas o reducir los problemas, deben analizarse en el extremo de la red, en lugar de enviarlos a un sitio central para estudiarlos.

Si necesitás profundizar en este tema para ayudar a tu empresa a entrar en el mundo de Internet de las Cosas, en CDA tenemos las respuestas a tus inquietudes y necesidades.