La Inteligencia Artificial (IA) es, tal como su nombre lo describe, una imitación de la inteligencia humana, a través de un software capaz de realizar tareas completas que aprende de manera automática. Además, logra crear patrones de información basados en el análisis de grandes cantidades de datos almacenados, lo que permite crear predicciones más certeras con el fin de mejorar los objetivos del negocio.

Podríamos decir, por lo tanto, que la IA es muy útil para las empresas, dado que hace posible la interpretación de los datos recopilados en mayor volumen y profundidad, esta función no podría ser realizada por sus empleados. También mejora su productividad gracias a la automatización de procesos repetitivos o de alta complejidad. Es así que se optimizan los tiempos y el capital humano se puede encauzar en otro tipo de tareas que beneficien más a la organización.

Son múltiples las ventajas que nos ofrece la IA. El siguiente gráfico muestra algunas de ellas:

 

Puede ser aplicada en la gran mayoría de áreas, ya que provee beneficios para los distintos rubros. Algunos ejemplos de su utilización son:

En el sector financiero, las técnicas de Inteligencia Artificial aumentan la seguridad bancaria, ya que permiten identificar transacciones fraudulentas. A su vez, brindan efectividad pudiendo automatizar tareas que involucren la gestión de datos o agilizando las evaluaciones de crédito.

La industria automotriz se sirve de robots para que éstos efectúen las tareas monótonas y mecánicas en el ensamblaje de un auto, ahorrando tiempos y costos, así como también reduciendo el margen de error y mejorando la calidad.

En negocios de servicio al cliente (como retail) la IA es útil, por ejemplo, en la medida que puede predecir el nivel de gasto de los clientes en base a los datos reclutados, como también resolver mejor los problemas tecnológicos de los usuarios.

La implementación de la IA en el comercio electrónico habilita la optimización de precios basada en el comportamiento y preferencias del cliente. Los chatbots, cada vez más utilizados en el e-commerce, eliminan la necesidad de esperar en línea. Gracias a la IA pueden comprender los problemas de los clientes más rápidamente y así proporcionar respuestas más eficientes.

Es muy provechosa para las redes sociales ya que, a partir de la interpretación de los datos, se pueden optimizar las acciones de marketing digital y categorizar los temas que más interesan para armar la estrategia de la empresa.

La medicina usa la IA para, entre otras cosas, ofrecer mejor análisis de imágenes, un diagnóstico preciso y más rápido Es así que puede detectar, por ejemplo, síntomas de cáncer, y otras patologías o trastornos genéticos utilizando esta tecnología.

Dentro del concepto de Inteligencia Artificial encontramos dos ramas específicas: el Machine Learning (aprendizaje automático) y el Deep learning (aprendizaje profundo).

 

 

El Machine Learning utiliza algoritmos matemáticos para que las máquinas aprendan imitando el aprendizaje humano. Posibilita el estudio de gran cantidad de datos y la creación de códigos para reconocer patrones.

Cuando hablamos de Deep Learning nos referimos a una especificación del ML, la cual funciona de manera similar pero usando otros tipos de algoritmos: redes neuronales, que funcionan como el cerebro humano.

Los algoritmos pueden llevar adelante un aprendizaje supervisado o no supervisado, esto dependerá de si necesitan intervención humana o no.

En un sistema de aprendizaje no supervisado los algoritmos aprenden de datos con elementos no etiquetados a partir de los patrones o relaciones entre ellos. El aprendizaje supervisado, en cambio, requiere de la mano del hombre.

 

 

Hoy la Inteligencia Artificial se encuentra cada vez más en auge, siendo su implementación de gran relevancia para el crecimiento del negocio. ¡No te quedes afuera!

 

En CDA tenemos el compromiso de acompañar a nuestros clientes en la transformación digital. Por eso queremos ayudarte a implementar el mundo de la Inteligencia Artificial a tu negocio.

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