"Apificación", palabra que no se escucha muy seguido en el día a día, pero que dentro de la industria IT es muy conocida. La apificación es un modelo de negocio que consta en vender datos como un servicio a través de APIs (Application Programming Interface) con el fin de ser utilizados para crear nuevos productos o servicios digitales. Dicho así, este concepto aún deja algunas dudas. Primero dejemos claro, ¿Qué es una API?

Una API es una interfaz en la que interactúan 2 sistemas informáticos, donde uno es el que contiene los datos (Base de Datos), mientras que el otro es el que los solicita (Solicitante). La API cumple la función de determinar cómo se debe acceder a los datos y quién puede acceder a los mismos. Es así que podemos ver a la API como una puerta entre el Solicitante y la Base de Datos, donde solo aquel solicitante que posea la llave correcta, podrá abrir la puerta.

 

 

En el surgimiento de esta tecnología, al inicio de la década del 2000, se desarrollaban con el fin de ser usadas internamente en las empresas, pero luego fueron de libre acceso para fomentar su uso dentro de las diversas comunidades de desarrolladores.

Gracias a esto, empezaron a generarse nuevos productos y servicios basados en dichos datos, lo que en definitiva haría nacer un nuevo modelo de negocio en base a esta tecnología. Por lo que se configuraron permisos de accesos pagos en las APIs, solo permitiendo a los solicitantes que paguen por dichos permisos tener acceso a la preciada información.

 

La apificación en nuestro día a día

Utilizamos APIs todo el tiempo en casi todas las interacciones que tenemos con la tecnología. Por ejemplo, en una aplicación de mensajería que maneja una inmensa cantidad de datos, utiliza una API para poder filtrar y enviar los mensajes, audios o archivos hacia un usuario en específico. Las pasarelas de pago que solemos usar en los ecommerce, utilizan las APIs de las empresas de tarjeta de créditos para facilitar los procesos de pago. También las APIs de los mapas digitales son usadas para múltiples propósitos, desde simplemente poder ubicar a un usuario en el mapa hasta ser utilizadas por un auto eléctrico para su piloto automático.

 

 

¿Cómo implementar este modelo de negocio?

Una vez planteados los conceptos con algunos ejemplos, es posible que hayas notado que en tu empresa se manejan ciertos datos que podrían ser útiles para otros proyectos y ves una oportunidad de negocio en ellos. Por eso es momento de aprender cómo implementarla en las compañías de manera segura.

  • 1. Descubrimiento: Inicialmente debemos definir qué recursos digitales tenemos disponibles y qué capacidad tiene la empresa para realizar la apificación de los recursos. Hay que tener muy en cuenta qué tipos de recursos son internos de la empresa y no deben ser compartidos.
  • 2. Diseño: Se definen los métodos de acceso a los datos, las formas en las que esos datos son entregados, y se crea una correcta documentación de los mismos para facilitar el uso de la API a los desarrolladores. Esta es la parte más importante, dado que una mala documentación equivale a dificultades en la implementación de nuestros servicios por parte del cliente.
  • 3.  Desarrollo: Se definen las tecnologías con las que se va a crear la API, principalmente el lenguaje de programación para el backend como el tipo de base de datos. Pero además se establece el tipo de arquitectura de la API, actualmente en el mercado existen 2 tipos de arquitecturas: la antigua, pero siempre confiable, arquitectura REST y la más moderna e innovadora arquitectura GraphQL. Si bien se siguen desarrollando API REST como un estándar, el mercado lentamente empieza a cambiarlas por las API GraphQL.
  • 4. Producción: Este paso conlleva la creación de la API, su proceso de pruebas y su lanzamiento al mercado.
  • 5. Mantenimiento: En este modelo de negocio, como en casi cualquier otro relacionado al mundo IT, no es tan simple como sacar un producto al mercado y olvidarse de él. Si se quiere mantener un servicio de calidad, se deben destinar recursos en darle un adecuado soporte a los diversos problemas que pueden encontrar los desarrolladores al utilizar nuestras APIs.
  • 6. Divulgación: Si nadie conoce tus APIs, como con cualquier servicio o producto, nadie va a utilizarlas. Así que se debe tener en cuenta una buena campaña de marketing, pero no una que se utilizaría normalmente para el público en general. No, tu público son los desarrolladores, ahí debés apuntar.

 

 

En definitiva, ¿Cuál es el beneficio de aplicar la apificación?

Si se apifica para uso interno, se logra reducir los costos de personal y de tiempo para cada proyecto gracias a la facilidad de reutilizar los datos que ofrecen las APIs.

Por otro lado, en el caso de apificar para uso externo, además de generar una nueva fuente de ingresos, se fomenta la innovación en nuevos proyectos o modelos de negocio basados en tus APIs y naturalmente se divulga la marca de la empresa.